Diciembre despierta tradiciones, nostalgia, convivencia… y también esa sensación de “tragar incomodidades para no hacer olas”.
Si cada fin de año te descubres diciendo que sí cuando quieres decir que no, este blog es para ti 🙌🏼
Poner límites en familia no es fácil, y no es cuestión de “falta de carácter”. Es un proceso emocional profundo que se forma desde la infancia y que se activa especialmente en las fiestas.
💡 Aquí te explicamos por qué pasa, cómo reconocerlo y cómo empezar a construir límites sanos sin sentirte culpable.
🎄 La familia como molde original: aprendiste a complacer para pertenecer
La capacidad para poner límites está íntimamente relacionada con la forma en que aprendimos a relacionarnos cuando éramos niñas/os/es. Muchos hogares latinos valoran la obediencia, la armonía y la cooperación como cualidades esenciales.
Frases como:
- “No seas grosera/x, saluda.”
- “Te aguantas, es tu tía.”
- “No hagas caras.”
- “Es familia, no pasa nada.”
…enseñan que no incomodar a otros es más importante que cuidar nuestra propia incomodidad.
Si hoy te cuesta decir “no puedo”, es porque una parte de ti aprendió que poner límites te pone en riesgo de ser rechazada/o/e, criticada/o/e o tachada/o/e de “conflictiva/x”.
No es debilidad. Es aprendizaje familiar.
La culpa decembrina: ese peso que no te deja respirar 🫠
La culpa aparece cuando haces algo diferente a lo que tu familia esperaba de ti. En diciembre, la presión cultural multiplica ese sentimiento: convivir, visitar, estar disponible, regalar, convivir más y repetir.
Ejemplos comunes:
- No querer ir a todas las reuniones.
- Rectificar que ciertos comentarios NO son aceptables.
- Proteger tu salud mental evitando conversaciones o personas.
- No ceder cuando te presionan para “ser más flexible”.
La culpa no indica que estás haciendo algo malo.
Indica que estás rompiendo una regla emocional no escrita.
Miedo al conflicto: “si hablo, explota la bomba navideña” 🧨
Muchas personas evitan poner límites porque creen que esto generará una pelea. Y sí, algunas familias reaccionan mal al cambio porque los límites modifican dinámicas que llevan años funcionando de la misma manera.
Pero evitar el conflicto no elimina el problema; lo profundiza.
Poner un límite no es provocar una guerra.
Es elegir no seguir sacrificando tu bienestar para mantener una fiesta en paz solo por fuera.
El rol familiar que te asignaron… y del que puedes salir →

En todas las familias existen roles invisibles:
- La mediadora/x
- La persona que siempre ayuda.
- La persona fuerte.
- El buen hijx.
- La persona que nunca se queja.
Salir de ese rol puede sentirse como traición. Pero mantener un papel que te lastima tampoco es amor.
Tú puedes renunciar al rol sin renunciar a tu familia.
Poner límites también es amor (del sano) ❤️🩹
Un límite no es castigo, control ni falta de cariño.
Un límite es un recordatorio: “esto es lo que puedo, esto es lo que no puedo, y quiero una relación donde ambas cosas se respeten.”
Los límites evitan resentimientos silenciosos, explosiones emocionales acumuladas y dinámicas dañinas.
Incluso cuando duelan, los límites son una forma de amor:
• amor propio,
• y amor hacia la relación, porque la hace más honesta y respetuosa.
Kit de supervivencia para poner límites este diciembre 🩹
a) Usa frases claras, cortas y tranquilas
- “No voy a hablar de ese tema.”
- “Hoy no puedo, necesito descansar.”
- “Gracias, pero esta vez no participaré.”
- “No me siento cómoda/x con ese comentario.”
b) No expliques de más
Entre más expliquemos, más espacio damos para que cuestionen.
Un límite no necesita justificación excesiva.
c) Practica tus límites antes
Ensaya frente al espejo. Escribe lo que quieres decir. Practícalo con alguien de confianza. Esto reduce el miedo y fortalece tu seguridad.
d) Recuerda que el malestar inicial es parte del proceso
Los límites incomodan porque son nuevos. Pero con el tiempo, construyen relaciones más sanas y sostenibles.
e) Si hay familiares que cruzan límites constantemente…
No estás obligada/x a exponerte a violencia, sarcasmo, críticas constantes o dinámicas invasivas, aunque sean “de familia”.
Puedes elegir cuánto tiempo, qué espacios y qué temas compartes.
Si diciembre te pesa, mereces apoyo emocional
Las fiestas pueden activar heridas viejas. Si este año sientes que poner límites te genera angustia, culpa o confusión, considerar terapia es un acto de cuidado profundo.
En terapia puedes explorar:
- tus patrones familiares,
- tus necesidades no atendidas,
- tu manera de relacionarte,
- y herramientas para expresarte de forma sana y firme.
Cuidarte no solo transforma diciembre. Transforma tu vida.
¡Contáctanos! 📲
Poner límites también es un regalo🎁
Un regalo para tu paz, tu cuerpo, tu salud mental y tus relaciones.
Un regalo que quizás no te enseñaron a darte, pero que puedes aprender ahora.
Este diciembre, recuerda:
tus límites también merecen un lugar en la mesa 🌟
Referencias
- Baumeister, R. F., & Leary, M. R. (1995). The need to belong: Desire for interpersonal attachments as a fundamental human motivation. Psychological Bulletin, 117(3), 497–529.
- Brown, B. (2012). Daring greatly: How the courage to be vulnerable transforms the way we live, love, parent, and lead. Gotham Books.
- Dreikurs, R., & Soltz, H. (1990). Children: The challenge. Plume.
- Gottman, J., & Silver, N. (2015). The seven principles for making marriage work. Harmony Books.
- Kerr, M. E., & Bowen, M. (1988). Family evaluation: An approach based on Bowen theory. W. W. Norton & Company.
- Linehan, M. (2015). DBT skills training manual (2nd ed.). Guilford Press.
