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Cuando un examen parece definir tu futuro: la salud mental detrás del ingreso a la universidad

No existe una decisión definitiva

Durante los últimos días, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha estado en el centro de la conversación pública tras detectarse irregularidades en su primer examen de admisión aplicado completamente en línea. La difusión de un supuesto comunicado sobre la repetición del examen generó incertidumbre entre miles de aspirantes; sin embargo, la universidad aclaró que no existe una decisión definitiva y que cualquier resolución será comunicada únicamente por sus canales oficiales mientras continúa la investigación. 

Más allá de la polémica, esta noticia pone sobre la mesa una realidad que cada año enfrentan miles de jóvenes: la sensación de que un solo examen puede definir toda su vida.

Para muchas personas, no ingresar a la universidad de sus sueños se vive como un fracaso personal. Aparecen la culpa, la vergüenza, la comparación con otras personas y la idea de que “se quedaron atrás”. Pero ¿realmente un examen puede medir el valor, la inteligencia o el potencial de alguien?

Cuando el resultado afecta la identidad

El ingreso a la universidad suele coincidir con una etapa en la que las personas están construyendo su identidad. Por ello, recibir un resultado negativo puede sentirse como algo mucho más profundo que no obtener un lugar.

Pensamientos como:

  • “No soy suficientemente inteligente.”
  • “Le fallé a mi familia.”
  • “Todos avanzan menos yo.”
  • “Ya arruiné mi futuro.”

son más comunes de lo que imaginamos.

Desde la psicología sabemos que las personas solemos interpretar los eventos importantes a través de nuestras creencias personales. Cuando el rendimiento académico se convierte en la principal forma de medir el valor propio, un rechazo puede afectar significativamente la autoestima.

El duelo de no quedar

Pocas veces hablamos de que no ser admitido también implica un proceso de duelo.

No solo se pierde un lugar en una universidad; también se pierde la expectativa, el proyecto imaginado y, en ocasiones, una parte importante de la identidad construida alrededor de ese objetivo.

Es normal experimentar:

  • tristeza;
  • enojo;
  • frustración;
  • ansiedad;
  • incertidumbre sobre el futuro.

Estas emociones no significan debilidad. Son una respuesta natural cuando una meta importante no ocurre como esperábamos.

¿Cuántas veces está bien intentarlo?

No existe un número “correcto”.

Hay personas que ingresan en el segundo intento, otras en el tercero y otras descubren que su camino estaba en una universidad distinta o incluso en una carrera diferente.

La perseverancia es valiosa, pero también lo es la flexibilidad.

Insistir no significa hacerlo exactamente igual una y otra vez. También implica preguntarse:

  • ¿Qué puedo aprender de esta experiencia?
  • ¿Necesito otra estrategia de estudio?
  • ¿Estoy buscando esta carrera porque realmente la deseo o porque siento que debo hacerlo?
  • ¿Existen otras opciones que también puedan acercarme a mis metas?

Cambiar de camino no siempre significa rendirse.

¿Y quienes hacen trampa?

La polémica también abrió conversaciones sobre el posible uso de herramientas tecnológicas para obtener ventajas durante el examen. Si bien cualquier irregularidad debe investigarse y atenderse institucionalmente, desde la psicología también vale la pena preguntarnos qué puede llevar a una persona a considerar esa opción. 

En muchas ocasiones aparecen factores como:

  • miedo intenso al fracaso;
  • presión familiar;
  • creencia de que el éxito justifica cualquier medio;
  • sensación de que no habrá una segunda oportunidad.

Comprender estos factores no significa justificar conductas deshonestas. Significa reconocer que la presión extrema también puede influir en las decisiones que toman las personas.

Un examen no define tu capacidad

Los exámenes de admisión evalúan conocimientos específicos en un momento determinado.

No pueden medir:

  • creatividad;
  • empatía;
  • liderazgo;
  • capacidad de adaptación;
  • perseverancia;
  • inteligencia emocional;
  • potencial de crecimiento.

La historia está llena de personas que no ingresaron a su primera opción y aun así desarrollaron carreras exitosas.

Nuestro valor como personas nunca debería depender únicamente de un resultado académico.

¿Cómo afrontar emocionalmente un rechazo académico?

Si no obtuviste el resultado que esperabas, estas estrategias pueden ayudarte:

  • Permítete sentir tristeza sin minimizar tus emociones.
  • Evita compararte constantemente con otras personas.
  • Habla con alguien de confianza sobre cómo te sientes.
  • Recuerda que un resultado no resume toda tu historia.
  • Replantea tus objetivos considerando diferentes alternativas.
  • Si la frustración, la ansiedad o la desesperanza persisten e interfieren con tu vida diaria, busca apoyo psicológico.

Pedir ayuda también es una forma de avanzar.

Herramientas para cuidar tu salud mental durante un proceso de admisión
  • Reconoce que sentir ansiedad o frustración es una reacción válida.
  • Organiza un plan de estudio realista si volverás a presentar el examen.
  • Mantén rutinas de descanso, alimentación y actividad física.
  • Evita que las redes sociales sean tu única referencia para compararte.
  • Habla con familiares o amistades sobre tus expectativas y temores.
  • Considera el acompañamiento psicológico si el proceso está afectando significativamente tu bienestar emocional.
Conclusión

La reciente situación en torno al examen de admisión de la UNAM nos recuerda que, detrás de cada resultado, existen miles de historias, expectativas y emociones.

Como sociedad, necesitamos dejar de transmitir la idea de que una sola oportunidad determina el futuro de una persona.

El éxito profesional no depende únicamente de ingresar a una universidad específica, sino de la capacidad para aprender, adaptarse, pedir ayuda cuando es necesario y construir nuevos caminos cuando las circunstancias cambian.

Porque un examen puede abrir o cerrar una puerta, pero nunca puede definir todo lo que una persona es capaz de lograr.

Referencias 
  • American Psychological Association. (2023). Building your resilience. https://www.apa.org
  • Duckworth, A. (2016). Grit: The Power of Passion and Perseverance. Scribner.
  • El Financiero. (2026, 28 de julio). UNAM desmiente que se vaya a repetir el examen de admisión 2026… por ahora
  • Organización Mundial de la Salud. (2022). World mental health report: Transforming mental health for all.
  • El País. (2026, 28 de julio). La UNAM desmiente que ya haya decidido si se repetirá o no el examen cuestionado por el uso de la IA.
  • Imágenes obtenidas de Google.